Queridos lectores,
hay frases en la Biblia que nos llegan directamente al corazón. «No tengas miedo. Cree solamente.» Estas palabras las pronuncia Jesús en el Evangelio de Marcos a un padre cuyo mundo se está derrumbando. Jairo acaba de recibir la noticia de que su hija ha muerto. Toda esperanza parece inútil. Y eso es lo sorprendente: Jesús toma en serio el miedo, pero no le permite tener la última palabra.
Quizás nosotros también conocemos momentos así. Una llamada tarde en la noche. Un diagnóstico que lo cambia todo. Preocupaciones por el futuro. Miedo por un ser querido. A veces no es tan dramático como en el caso de Jairo, y sin embargo para nosotros se siente existencial. Los pensamientos dan vueltas. El corazón se vuelve pesado. Y el miedo susurra: «Se acabó. No es suficiente. No lo lograrás».
«Cree solamente» no significa: reprime tus sentimientos. Tampoco significa: sé siempre fuerte e inquebrantable. Aquí creer significa: aférrate. Permanece en la confianza, incluso cuando estás temblando. No dejes que el miedo decida, sino la promesa de Dios.
«No tengas miedo» es una de las promesas más repetidas en la Biblia. Atraviesa toda la historia de Dios con la humanidad: desde Abraham, pasando por Moisés, hasta los discípulos. Es como si Dios dijera una y otra vez: Veo tu miedo. Pero yo soy más grande. Yo voy contigo.
Te invito a confiar en esta palabra, no solo porque sea nuestro lema anual para 2026. Es una verdad que vale siempre. No deben guiarnos las preocupaciones, sino la confianza.
Saludos,
Wolfram Laube
